Un verano más, y ya son 34 ediciones, el Centro Juvenil Cluboscos ha vuelto a disfrutar de una de las experiencias más esperadas del año: nuestro tradicional campamento de verano en Valgañón.




Este pequeño rincón de La Rioja se convierte, cada verano, en mucho más que un destino. Es un lugar donde se crean amistades, se fortalecen valores y se construyen recuerdos que permanecen para siempre. Para muchos de nuestros alumnos, Valgañón forma parte de su infancia y de su crecimiento personal.
Durante estos días hemos compartido un sinfín de actividades: torneos deportivos, gymkanas, marchas por la naturaleza, piscina, juegos nocturnos, veladas, el tradicional Furor, tareas compartidas y muchos momentos de convivencia.


Nada de esto sería posible sin la ilusión y el compromiso de nuestros monitores, que acompañan a los participantes en cada momento, haciendo que cada campamento sea una experiencia única. La mayor recompensa es ver a los niños y jóvenes crecer, reír, cantar, descubrir nuevas capacidades y disfrutar de unos días que recordarán con cariño durante muchos años.
Como dice el himno que nos acompaña verano tras verano: «En Valgañón siempre hay alegría, siempre hay diversión». Una frase que resume perfectamente el espíritu de este campamento y que, generación tras generación, sigue uniendo a todos los que hemos tenido la suerte de vivir esta experiencia.
Gracias a todas las familias por la confianza depositada en nosotros y a todos los participantes por hacer posible, un año más, una edición inolvidable. Ya contamos los días para volver a encontrarnos el próximo verano y seguir escribiendo la historia de Cluboscos.




¡Hasta el próximo campamento!